La formación del granizo se origina con la presencia de una
partícula sólida. Esta es arrastrada por fuertes vientos ascendentes dentro de
la nube, a la que se le van adosando partículas de agua. Al ascender, se
produce el enfriamiento de estas partículas, congelándose.
Al llegar a la zona superior de la nube, el granizo cae hacia
la tierra por su propio peso. En su caída, muchas de las capas de hielo que se
formaron durante su ascenso, pueden descongelarse, volviendo a su estado
líquido original. Sin embargo, no se desprenden y aún estando dentro del
cumulonimbo, puede ser capturada nuevamente por otra corriente de aire
ascendente y ser trasladada hacia las regiones altas de la nube. Esto provoca
el agregado de una nueva capa de partículas de agua y su congelamiento. Este
ciclo puede ocurrir varias veces, hasta que el granizo tome una dimensión y
peso, que las corrientes ascendentes de aire dentro de la nube, no tienen la
fuerza suficiente para transportarlo, precipitándose así a tierra.
Tipos de granizos obtenidos en la localidad de Colonia
Caroya, Provincia de Córdoba - Argentina, el 1 de febrero de 2013.
De esta manera, las piedras de granizo van adquiriendo tamaño
y formando sus capas (como una cebolla) de hielo blanco y transparente. El
hielo blanco responde a la presencia de gran cantidad de aire dentro del agua,
esto marca el ascenso del granizo dentro de la nube. El agua se congela sin
darle tiempo al aire a salir, por lo que el hielo formado queda blanco. Por el
contrario, el hielo transparente indica el descenso del granizo. Su capa de
hielo se disuelve y el aire es desplazado. Es por ello que mayoritariamente la
capa externa del granizo es transparente, aunque a veces esa capa de hielo,
durante su caída a tierra, se disuelve, quedando la capa de hielo blanco en
primer lugar. Esta teoría sobre su formación, ha sido desestimada cuando se
demostró que no necesariamente cada una de esas capas representaba el ascenso y
descenso dentro de la nube, sino más bien al paso de la piedra por diferentes
regiones de la nube, donde las concentraciones de agua varían. Cuando el
granizo atraviesa una región con gran concentración de gotas de agua
superenfriada, se forma la capa de hielo transparente, mientras que al
atravesar una región de vapor de agua, se forma el hielo blanco. Gracias a los
intensos vientos que a veces llegan a los 180 km/h, la piedra de granizo puede
mantenerse por largo tiempo dentro de la nube y llegar a alcanzar grandes
dimensiones, hasta alcanzar un tamaño que no le permita mantenerse en ella y
por propia acción de la gravedad se precipita a tierra. En general el granizo
es de forma redondeada, aunque en algunas ocasiones puede presentar una forma
irregular. Esto depende de la forma en que el granizo se ha estado moviendo
dentro de la nube.
Según estudios realizados por algunos investigadores, la
formación del granizo, se ve favorecida cuanto más cercana a la base de la nube
se encuentra la isoterma de 0°C.1
Las tormentas de granizo se distribuyen a lo largo y ancho
del planeta tierra, centrando su presencia en las zonas sub-tropiales, donde
las condiciones climáticas son más tumultuosas, y están entre las causantes de
grandes desastres meteorológicos. Las tormentas de granizo, están entre las
tormentas más temidas por los seres humanos. Tienen la fuerza suficiente como
para arrasar grandes extensiones de vegetación, dañar construcciones, destruir
vehículos y provocar graves lesiones a los seres vivos, incluso puede
provocarles la muerte.
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